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Homenaje a Augusto Monterroso
«Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.»

1. [Monterroso] Versión de miedo:
«Y cuando se despertó, los monstruos seguían aún ahí.»

2. [Monterroso] Versión cuento de hadas:
«Cuando la ninfa del bosque se despertó, los humanos aún seguían allí.»

3. [Monterroso] Versión psicoanálisis:
«Cuando se volvió a mirar al espejo, él estaba aún allí.»

4. [Monterroso] Versión nocturna:
«Cuando se hizo de noche, la luna seguía aún allí.»

5. [Monterroso] versión harakiri:
«Cuando se hizo el harakiri, el fantasma del samurái seguía allí.»

6. [Monterroso] versión invasión extraterrestre:
«Cuando recuperó el conocimiento, el invasor extraterrestre aún seguía allí.»

7. [Monterroso] versión nube radiactiva:
«Cuando salió del bunker, la nube radiactiva seguía allí.»

8. [Monterroso] versión apocalíptica:
«Cuando salió del bunker, la humanidad ya no seguía allí.»

9. [Monterroso] versión incrédula:
«Cuando despertó, no pudo creerse que el dinosaurio ya no seguía allí.»

10. [Monterroso] versión telebasura:
«Cuando despertó y puso la TV, seguían poniendo el mismo bodrio.»

11. [Monterroso] versión «depende de nosotros»:
«Cuando regresó de su viaje interestelar, la Tierra [no] seguía allí.»

12. [Monterroso] versión impuntual:
«Cuando despertó, tuvo que esperar dos horas a que el dinosaurio regresara.»

13. [Monterroso] versión temporal:
«Cuando despertó, la frágil ramita seguía ahí, pero convertida en un frondoso árbol centenario.»

14. [Monterroso] versión agotada:
«Cuando despertó, seguía teniendo sueño.»

15. [Monterroso] versión «Jason Bourne»:
«Cuando despertó, no sabía ni quién era ni cómo llegó allí.»

16. [Monterroso] versión lucha libre:
«Cuando despertó, Godzilla y King-Kong todavía seguían dándose mamporros allí.»

17. [Monterroso] versión quijotesca:
«Cuando despertó, ya recuperado de sus heridas, aún seguía creyéndose un caballero andante.»

18. [Monterroso] versión gigante:
«El gigante se lo llevó con media habitación y todo. Cuando despertó, se encontraba en otro mundo.»

19. [Monterroso] versión dudosa:
«Cuando despertó, aún seguía dudando si ser o no ser.»

20. [Monterroso] versión dantesca:
«Cuando despertó, comprendió que le quedaba un camino muy largo aún hasta llegar al Paraíso.»

21. [Monterroso] vs Ahab
Al despertar, oí gritar: «¡Moby Dick!»; y mi vecino de litera me saludó con un escueto: «Call me Ishmael».

22. [Monterroso] versión profunda:
«Cuando despertó, aún no habían vuelto de su viaje al centro de la Tierra.»

23. [Monterroso] versión mítica:
«Cuando despertó, comprendió que el ciclo de la eternidad daba a su fin: Cthulhu estaba allí.»

24. [Monterroso] versión abducida:
«Cuando despertó, el alienígena de ojos grandes y bisturí afilado seguía allí.»

25. [Monterroso] versión Apolo 13:
«Cuando despertó, sólo pudo decir: “Houston, tenemos un problema…, hay alguien allí”

26. [Monterroso] versión «¿qué hay de comer?»:
«Cuando despertó, al ver al ogro preparándose para comer, salió por patas de allí.»

27. [Monterroso] versión fantasmal:
«Cuando despertó en aquella estación, los fantasmas seguían tomando el tren de la 01:43h.»

28. [Monterroso] versión vampírica:
«Cuando despertó, el vampiro seguía todavía allí, esperando que le diera permiso para entrar.»

29. [Monterroso] minimalista:
«Cuando despertó, seguía.»

30. [Monterroso] hobbit:
«Cuando despertó, Gandalf y los enanos seguían allí, esperando que aceptara su viaje inesperado.»

31. [Monterroso] élfico:
«Al despertar –a las 10h, el 24 de octubre–, estaba en Rivendel; la campana llamó al Concilio de Elrond.»

32. [Monterroso] al otro lado del espejo:
«Al despertar, el Jabberwock seguía allí; y los agiliscosos giroscaban los limazones.»

33. [Monterroso] ardiendo a Fahrenheit 451:
«Cuando despertó, el bombero seguía quemando sus libros; pero recordaba uno de ellos.»

34. [Monterroso] sufriendo en 1984:
«Cuando despertó, la omnipresente vigilancia del Gran Hermano seguía allí; y 2+2 ya eran 5.»

35. [Monterroso] en un mundo feliz:
«Al despertar, era feliz; pero ya nada le importaba.»

36. [Monterroso] con malas compañías:
«Cuando despertó, había olvidado por qué se había acostado allí, junto al cocodrilo.»

37. [Monterroso] obvio:
«Cuando despertó, le dijo: “¡Aún aquí!, ¿no sabes que los dinosaurios ya se han extinguido?”»

38. [Monterroso] versión Cenicienta:
«Cuando despertó, aún tenía la herida que se hizo cuando se le rompió el zapato de cristal.»

39. [Monterroso] versión Blancanieves:
«Al despertar, se preguntó qué demonios tenía la manzana que le dio esa simpática anciana.»

40. [Monterroso] versión Belladurmiente:
«Cuando despertó, el dragón –Maléfica autoconjurada– todavía estaba allí; muerta.»

41. [Monterroso] volcánico:
«Al despertar, se preguntó qué hacía colgado boca abajo sobre el cráter activo de ese volcán.»

42. [Monterroso] zapeando:
«Cuando despertó, el cartero, como siempre, llamó dos veces… y hasta aquí puedo leer.»

43. [Monterroso] sherlockiano:
―¿Cómo supo que era el asesino, Holmes?
―Elemental, Watson, porque al despertar, el dinosaurio seguía allí.

44. [Monterroso] sobrecogedor:
«Al despertar, en la inmensidad del espacio infinito, eso todavía estaba allí; nadie le oyó gritar.»

45. [Monterroso] con alzhéimer:
―Cuando despertó… algo… había… no recuerdo dónde… Perdona, ¿dónde está mi hijo?
―Soy yo… papá.

46. [Monterroso] adivina quién viene a cenar:
«Era la última persona del planeta. Cuando despertó, alguien llamó a la puerta.»

47. [Monterroso] Pottermore:
―Despierta, despierta… ¡Rennervate!
Pero cuando despertó, la Marca Tenebrosa todavía estaba allí.

48. [Monterroso] abandonado:
Cuando despertó, la criatura lloró.
―Alguien la ha abandonado allí –dijo el SAMUR.

49. [Monterroso] primaveral:
―¡Vamos!… ¡venid!… ¡está allí! –dijeron las hadas.
Y cuando despertó, el bosque floreció.

50. [Monterroso] bipolar:
Cuando despertó, su ogro interior estaba allí.
―Sufre un trastorno bipolar –dijo su psiquiatra.

51. [Monterroso] con Nessy:
«Cuando despertó, Nessy seguía allí, aunque no le encontraron; simplemente no quería ser cazado, ¿era tanto pedir?»

52. [Monterroso] de picnic:
«Cuando despertó, el Indóminus Rex ya se había zampado a la mitad de los visitantes de Jurassic World.»

53. [Monterroso] empachado:
«Cuando despertó, la bruja seguía allí, empachada; otra vez se había comido su casa de caramelo.»

54. [Monterroso] con Mary Poppins:
«Cuando despertó, el supercalifragilísticoespialidoso aún se escuchaba allí arriba.»

55. [Monterroso] en la Luna:
«No se extinguieron, se refugiaron en la Luna; por eso, cuando el astronauta sacó la foto, el dinosaurio todavía estaba allí.»

56. [Monterroso] versión atentado terrorista:
«El mendigo fue testigo del atentado. Cuando despertó –declaró después a la policía–, la mochila todavía estaba allí. No vio al terrorista. Se salvó porque justo antes de la explosión se metió en el servicio de la estación.»

57. [Monterroso] inundado:
«Cuando despertó, le sorprendió comprobar que el nivel del mar llegaba hasta allí, hasta la puerta de la terraza; sobre todo porque vivía en un séptimo piso.»

58. [Monterroso] y el ogro:
«Acababa de terminar de leer un cuento de miedo y se fue a la cama; se pasó toda la noche teniendo pesadillas con el ogro del cuento. Cuando despertó, el ogro todavía estaba allí; y no era una metáfora, ¡qué va!, es que realmente había un ogro de carne y hueso a los pies de su cama.»

59. [Monterroso] y la venganza de Kong:
«El barco regresó a la isla. La tripulación desembarcó y prepararon la logística. El capitán se echó la siesta. Cuando despertó, iniciaron la cacería, pero no estaban preparados para lo que les aguardaba allí: el hijo de Kong había reunido a todos los monstruos y les estaban esperando para vengar el asesinato de su padre.»

60. [Monterroso] frente al tigre:
«Cuando despertó, el tigre de Bengala todavía estaba allí. Bueno, realmente era un precioso gato persa, pero, claro, al recién nacido le pareció una bestia. »

61. [Monterroso] menguante:
«Una mañana muy temprano, mientras paseaba por el lago, una niebla espesa le envolvió. Durante los siguientes días fue, poco a poco, menguando de tamaño, hasta no ser más grande que un diminuto mosquito. Imaginaos lo que sintió un día cuando despertó y la enorme tarántula estaba allí.»

62. [Monterroso] enterrado:
«Cuando despertó, todavía estaba allí. No fue una pesadilla, no; le habían enterrado vivo.»

63. [Monterroso] entre hadas:
«Cuando despertó, ellas todavía estaban allí. Su abuela le había dicho que estaban allí, que fuera a buscarlas allí, y allí estaban todavía; no era un cuento, no, realmente existían las hadas.»

64. [Monterroso] perdido en un cuento de hadas:
«Cuando despertó, el troll todavía estaba allí. No recordaba cómo se había podido llegar a perder en un cuento de hadas, pero lo peor era que el troll le estaba buscando con cara de pocos amigos.
―¡Humano! ¿dónde estás?… Como te encuentre te voy a comer –gruñía rabioso.
“¿Qué le habría hecho?”, pensó; pero no lo recordaba.»

65. [Monterroso] malherido:
«Cuando despertó, malherido, todavía estaba el cuchillo clavado allí, en el tercer espacio intercostal. “¿Cómo había llegado a esa situación?”, intentó recordar; pero alguien le remató de un disparo en la sien antes de obtener respuesta.»

66. [Monterroso] en otro mundo:
«Cuando despertó, no pudo asegurar si el dinosaurio todavía estaba allí o no, pero era evidente que ya no estaba en la Tierra: En la Tierra nunca hubo dinosaurios como aquel, con esos tentáculos retráctiles…, suponiendo que aquello fuera un dinosaurio, claro.»

67. [Monterroso] apostando:
«No creía en fantasmas, por eso aceptó el reto de pasar la noche en aquella casona abandonada; la leyenda afirmaba que la habitaban espectros. Sin embargo, pasada la medianoche, cuando despertó, sobresaltado por un quejido ahogado, el fantasma estaba allí, frente a él, con esa mirada, y esa boca, y esas garras…
Sus piernas no le sostenían cuando salió huyendo, muerto de miedo. Al día siguiente les pagó a sus amigotes la cena que se habían apostado.»

68. [Monterroso] Spiderman:
«Era un renombrado científico en un renombrado centro de manipulación genética, especializado en venenos de arañas. Una tarde, mientras trabajaba en su laboratorio, perdió de repente el conocimiento. Cuando despertó, todavía estaba allí, echado en el suelo, con un picor agudo en el cuello, cuatro pares de patas y ocho ojos: “Yo sí que soy Spiderman”, se dijo, y con un fugaz movimiento de pelvis lanzó, por sus recién estrenadas glándulas sericígenas, un resistente hilo de seda.»

69. [Monterroso] Superman:
«Había pasado ya mucho tiempo desde su llegada, y siempre había tenido su centro de control en el Polo Norte. Una mañana, cuando despertó, vio que todo estaba todavía allí, igual que siempre, medio congelado y cubierto de fría nieve. “Será mejor que me busque un lugar más cálido”, se dijo, mientras intentaba entrar en calor. Y es que el tiempo pasa para todos, incluso para Superman.»

70. [Monterroso] Batman:
«Cuando despertó, la bat-alarma todavía estaba allí, iluminando el cielo. Escuchó el bat-mensaje que la policía le había enviado a su bat-smartphone, que decía: “Joker se ha vuelto a fugar del Manicomio Arkham y ha vuelto a robar el Banco de Gotham. Atrápelo.”, y se subió a su bat-móvil, mientras su fiel Alfred le aconsejaba: “Esta vez mátelo, señor.”»

71. [Monterroso] en un «annus horribilis»:
«Realmente había sido un año horrible: su empresa le despidió, su mujer le abandonó –y se llevó a sus hijos– y un coche le atropelló al cruzar la calle. Cuando despertó, pensó: “¡Todo ha sido una pesadilla!”, y se sintió aliviado, como si todo aquello se hubiese desvanecido; pero no, al comprobar que estaba en la cama de un hospital fue consciente de que todo aquello todavía estaba allí: realmente su empresa le había despedido, su mujer le había abandonado –y se había llevado a sus hijos– y un coche le había atropellado al cruzar la calle; había sido, realmente, un “annus horribilis”

72. [Monterroso] huyendo del gigante:
«Cuando despertó, la aldea todavía estaba allí, aunque con más edificios, más poblada, y la gente corría huyendo, gritando: “¡Corred, corred, el gigante ha despertado…, corred!”»

73. [Monterroso] acechando:
«Cuando despertó, la nave alienígena estaba todavía allí, inmóvil, como indiferente, pero observando; acechando, como quien espera el mejor momento para atacar.»

74. [Monterroso] tremebundo:
«Cuentan que, cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí. Fue algo extraordinario, único, tremebundo. Hay quien lo achacó a un pliegue espacial, otros a un desdoblamiento temporal. Lo cierto es que aún se conservan sus huellas. Nunca más volvió a ocurrir, claro; era imposible.»

75. [Monterroso] pirata:
«Cuando despertó, el galeón pirata todavía estaba allí.
– ¡Lo vi perfectamente! –aseguró–; los cañones, las velas desplegadas, la bandera negra… ¡lo vi perfectamente!
Nadie le creyó. No en pleno siglo XXI.»

76. [Monterroso] licántropo:
«Cuando despertó, esa sensación todavía estaba allí; y también sus manos ensangrentadas, su ropa hecha jirones y ese regusto a sangre en su boca. Aquella noche también había sido de luna llena.»

77. Monterroso] Deuda de juego:
«Cuando despertó, aquel hombre todavía estaba allí, aunque no lograba recordar por qué.
―¿En qué puedo ayudarle? –le preguntó.
―Vengo a cobrarme una deuda de juego.
Ahora recordaba. Anoche estuvo jugando al póker.
―Sí, claro. ¿Perdí mucho? –respondió mientras buscaba la cartera.
―Sí. El alma.»

78. [Monterroso] Es la hora:
«Cuando despertó, toda su familia estaba a su alrededor; le miraban en silencio. Él también estaba allí.
―Es la hora.
Y agarrándole de la mano, le levantó de la cama.
―¿Y él? –preguntó señalando al que permanecía en la cama.
―Se queda aquí hasta el Juicio –le contestó el ángel.»

79. [Monterroso] Pennywise (Eso):
«Cuando despertó, el payaso todavía estaba allí, mirándole desde la boca de la alcantarilla. Sonreía.»

80. [Monterroso] Mejorando:
«Cuando despertó, el alienígena todavía estaba allí. Sin poder evitarlo, o quizá sin querer hacerlo, vio cómo se acercaba hasta sentir el tacto de su piel, hasta que ambos fueron uno solo, hasta que su consciencia se fusionó con la suya, hasta que dejó de ser un ser humano, hasta que llegó a ser algo… mejor.»

81. [Monterroso] recitando versos:
«Dormía plácidamente y, cuando despertó, el dinosaurio ya no estaba allí, ahora era un dodo quien le recitaba versos.»

82. [Monterroso] renovando tras la extinción:
«Cuando despertó, el gigantílope acababa de llegar allí; el dinosaurio se había aburrido de esperar y se había extinguido.»

83. [Monterroso] en manada:
«Cuando despertó, no sólo el diplodocus estaba todavía allí, también había un arqueopterix, un ornitomimo, dos velociraptores, un gallimimo, tres alosaurios, un amargasaurio, tres tiranosaurios, dos mamenquisaurios, cuatro tecodontosaurios, un braquiosaurio, un deinonicus, tres espinosaurios, un coritosaurio, un tuojiangosaurio, un apatosaurio, dos protoceratops, dos anquilosaurios, un estegosaurio, un triceratops, un lambeosaurio, dos paquicefalosaurios, dos parasaurolofus, un iguanodonte, un maiasauria, un estiracosaurio y algunos pterodáctilos que sobrevolaban la zona a la espera de encontrar algo fresco que comer.»

84. [Monterroso] «Que la fuerza te acompañe»:
«Cuando despertó, fue hacia el arcón y lo abrió. La espada láser todavía estaba allí. La activó y apuntó a lo alto: “La fuerza está conmigo; soy uno con la fuerza”, dijo. “Que la fuerza te acompañe”, le dijo el maestro jedi.»

85. [Monterroso] «Larga vida y prosperidad»:
«Cuando despertó, el USS Enterprise estaba todavía allí, dispuesto para otra nueva misión, seguramente la más arriesgada e importante de todas. “Larga vida y prosperidad”, le dijo el señor Spock a su viejo amigo, el capitán Kirk. “Larga vida y prosperidad”, le respondió éste haciendo con la mano el saludo vulcano. Sus caminos se separaban con misiones diferentes pero complementarias, y es que del triunfo de cada misión dependía el éxito de la otra: ambas debían destruir el mismo agujero negro, y debían hacerlo con absoluto sincronismo, pero en épocas diferentes –el capital Kirk en una época inestable del futuro, y el señor Spock en un pasado incierto–, pues esa era la única forma de cerrar la brecha temporal que amenazaba con colapsar el universo. Esta vez el futuro estaba en sus manos.»

86. [Monterroso] «La Momia»:
«Cuando despertó, no reconoció su tumba. Todavía estaba allí su sarcófago, pero él no estaba dentro. Casi levitando se levantó, camuflado en la oscuridad del museo. No le costó nada matar a los guardias de seguridad. Abrió una ventana y se deslizó en la noche; la ciudad dormía. Había llegado la hora de su venganza.»

87. [Monterroso] «La criatura del lago»:
«En lo profundo del lago dormía la criatura. Cuando despertó tenía hambre; todavía estaba allí lo que quedaba de su cena: la bombona de oxígeno y el esqueleto de aquel submarinista que el día anterior hacía espeleología por el laberinto de cuevas y pasillos submarinos donde él habitaba desde hacía siglos. Asomando la vista entre los manglares del pantano, vio al grupo de submarinistas que aún buscaban a su compañero desaparecido. Tenía suerte; con un movimiento ágil y potente de sus aletas salió nadando a la caza de su desayuno.»

88. [Monterroso] «Las tres novias de Drácula»:
«Cuando despertó, la luna lucía en todo su esplendor. Sus tres novias todavía estaban allí, esperando poder satisfacer sus deseos. “Traedme comida”, les ordenó. Poco después regresaron con una joven doncella que, aterrada, gritaba de pavor. Al observar la mirada hipnótica de Drácula, la joven enmudeció y, mostrando sus colmillos, el conde le mordió en el cuello y bebió toda su sangre. “¡Dejadme ya!, id a preparar mi fiesta.” Todos vendrán a mostrarle sus respetos y Drácula lo sabe. Y es que hoy es un día importante, hoy es su cumpleaños. Ha invitado a todos los vampiros de la región y sabe que nadie se atreverá a desairarle; le temen demasiado.»

89. [Monterroso] «El hombre invisible»:
«Cuando despertó, todavía estaba allí, aunque no pudiera verse. Lo de ser invisible tenía sus ventajas, como esta tarde, que iba a ir al cine sin tener que pagar entrada; aunque también tenía sus desventajas, como eso de tener que ver la película desnudo, sobre todo con el frío que hacía en las salas de cine. ¡Cómo pillara al que ponía el aire acondicionado se iba a acordar de él!»

90. [Monterroso] «El doctor Jekyll y Mr. Hyde»:
«Nunca quise ser Mr. Hyde. Sólo quise saber lo que se sentía siendo él. Y ahora que lo sé me horrorizo de mis actos inconscientes y perversos; pero él me sigue llamando. Cuando despertó, yo estaba todavía allí, en él; cuando desperté, él estaba todavía en mí. No puedo soportarlo más. Sólo me queda una salida: Elegir entre él o yo. No puedo seguir siendo los dos.”
A la mañana siguiente el ama de llaves del doctor Jekyll llamó preocupada a la puerta de su habitación, pues no había bajado a desayunar. La habitación estaba vacía. Al parecer el doctor se había marchado de casa sin decir nada a nadie. Sólo había dejado una pequeña nota sobre la mesa.»

91. [Monterroso] «El cementerio de animales»:
«Se fueron a vivir a una antigua casona a las afueras del pueblo. Junto a la casa había un antiguo cementerio de animales; allí enterraron a su mascota que acababa de morir atropellada. Según la leyenda, si enterrabas allí a tu mascota muerta, ésta resucitaba. Y así fue.
A los pocos días su mujer murió de cáncer. Él la enterró en el cementerio de animales y se fue a dormir. Al amanecer, cuando despertó, confiaba que ella estuviera todavía allí, viva; y así fue, o casi.»

92. [Monterroso] «El caso Belladurmiente»
«Alicia le dijo a Cenicienta que Blancanieves vio cómo Maléfica mataba a Belladurmiente con un conjuro mortal. La noticia se extendió como la pólvora. Maléfica huyó y todos iniciaron las pesquisas para averiguar cómo poder revivir a la joven princesa.
Sabedor que este caso requería de alguien con más fantasía que la suya, Sherlock Holmes llamó a Mary Poppins que pidió ayuda a Superman y a Batman, aunque éstos no sabían muy bien qué pintaban aquí, así que le dejaron toda la papeleta al Ángel de la guarda que ayudó al dodo a ser uno con la Fuerza”, mientras toda la galaxia, al grito de larga vida y prosperidad” pidieron consejo a la momia que se lo contó a la criatura del lago que habló con las tres novias de Drácula que fueron a ver al hombre invisible, pero al no verle le preguntaron al Dr. Jekyll si podía ayudarles, aunque éste no pudo hacer nada pues estaba en plena lucha bipolar contra Mr. Hyde que intentaba suplantarle en todo esto.
Sin embargo, una mañana de primavera, Belladurmiente revivió. Cuando despertó, todos estaban todavía allí, observando atónitos a la joven princesa, que preguntó: ¿Quién me ha salvado?», y el aprendiz de brujo de Maléfica dijo: «He sido yo. Supe de sus malvadas intenciones y, sin que se diese cuenta, sustituí parte del conjuro mortal que estaba preparando por un haiku imperceptible, y por eso sólo te quedaste en estado durmiente temporalmente.”
Era evidente que el joven aprendiz llevaba tiempo enamorado de Belladurmiente, de ahí su preocupación por la vida de la princesa. El caso es que, desde aquel día, todos fueron felices y comieron perdices, no dodos, por lo cual el dodo se felicitó doblemente.»

93. [Monterroso] «El Padre Brown»:
«El hombre salió disimulando de la joyería; sin darse cuenta tropezó con el paraguas de aquel cura católico. Desde entonces éste parecía seguirle fuera donde fuera. Creyó despistarle y, cansado, se sentó en un banco de un apartado parque y se quedó dormido. Cuando despertó, sorprendido por el claxon de un coche, el hombre se palpó los bolsillos, nervioso; ¡menos mal!, las joyas todavía estaban allí. “Hola, buenas tardes, creo que es hora de confesar, ¿no le parece?”, le desconcertó el rechoncho cura, que le observaba, sentado a su lado. El ladrón de joyas intentó huir, pero no pudo ir muy lejos, pues un par de policías le esperaban a la vuelta de la esquina.»

94. [Monterroso] «Frankenstein»:
«El doctor Frankenstein robó cadáveres del cementerio, y con partes de diversos cuerpos construyó una criatura; con la descarga de una potente tormenta eléctrica le dio vida. “¿Quién soy yo?”, le preguntó. “Eres mi hijo; yo soy tu padre”, le respondió el doctor. A la mañana siguiente, cuando despertó, la criatura todavía estaba allí; y no paraba de hacerle todo tipo de preguntas: “Padre, ¿por qué el cielo es azul?”; “padre, ¿por qué cantan los pájaros?”; “padre, ¿cuántos son 2+2?”. El doctor finalmente se dio cuenta del problema, llamó a su ayudante y le recriminó: “Igor, te dije que me trajeras el cerebro de un joven estudiante”. “Y de un joven estudiante se lo traje, doctor”, le respondió Igor. “¡Sí, pero me lo debías haber traído de un estudiante que ya estuviera graduado!; ahora tendré que gastarme un dineral en sus estudios.”»

95. [Monterroso] «Loco»:
«Cuando despertó, todo era distinto; ya no estaba allí, sino en aquella cima desde la que contempló ciudades de algodón destruidas por explosiones de fuegos fatuos; sólo pudo llorar sin poder evitar volverse loco.»

96. [Monterroso] «Soñaba»:
«Cuando despertó, la joven todavía estaba allí. “Hay pocas cosas más bonitas que tu mirada sonriente; un amanecer, quizá”, le dijo. Quizá aún soñaba.»

97. [Monterroso] «Los anillos de Saturno»:
«Cuando despertó, en las altas cumbres del sentir dichoso, todavía estaba allí la calidez del viento de poniente; lo sentía dentro de sí. Sentía posar su mirada tierna en el fluir del tiempo, cual beneplácita alondra que sobrevolara los anillos de Saturno.»

98. [Monterroso] «Los últimos dragones»:
«Cuentan que cuando despertó, el cierzo despeinaba los árboles y se escuchaba a la quebrada cantar dolorosas, y se cuenta también que los dragones todavía estaban allí –los últimos– lamiéndose las heridas al abrigo de sus refugios inciertos.»

99. [Monterroso] «El tiempo»:
«Cuando despertó, el tiempo todavía estaba allí, aunque ya no era el de siempre; ahora fluía de abajo a arriba.»

100. [Monterroso] «Afortunados aquellos»:
«Cuando despertó, en aquella sinuosa gravedad que provoca cataratas en el valle del espíritu, todavía estaban allí aquellos privilegiados que no resultaron invictos en los inciertos aconteceres del verdadero duelo vital del devenir de su existencia. Afortunados aquellos.»

101. [Monterroso] «El valor de una coma»:
«Cuando despertó el dinosaurio, todavía estaba allí.»

102. [Monterroso] «El dinosaurio y yo somos uno»:
«Cuando desperté, el dinosaurio era yo.»

103. [Monterroso] «Homérico»:
―¿Cuándo?
―Cuando despertó.
―¿Qué sucedió?
―El dinosaurio…
―¿Qué?
―Todavía estaba.
―¿Dónde?
―Allí.
―¡Homérico!

104. [Monterroso] «Crionizado»:
«Le crionizaron a la espera de que la ciencia avanzara lo suficiente para curar su enfermedad. Cuando despertó, tuvo la sensación de que el dinosaurio nunca se hubiera extinguido, pues todavía estaba allí: la ciencia había avanzado lo suficiente no sólo para curar su enfermedad, sino también para revivirlos. Irónicamente ahora, ahora que era la humanidad la que estaba al borde de la extinción, tras la última guerra global.»

105. [Monterroso] «Un sueño»:
«Cuando despertó, lo comprendió al instante. El dinosaurio todavía estaba allí; todo había sido un sueño.»

106. [Monterroso] «La mariposa, el gato y el dinosaurio»:
«Los tres discutían sobre cuál de ellos era el más poderoso:
―El efecto de mi aleteo puede ser devastador al otro extremo del mundo –decía la mariposa.
―Pues yo puedo estar vivo y muerto al mismo tiempo –argüía, orgulloso, el gato de Schrödinger.
―Eso no es nada –dijo el dinosaurio–, porque cuando despertó, yo todavía estaba allí.»

107. [Monterroso] «Evolución»:
«Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí; ahora lo llamaban ave.»

108. [Monterroso] «¿Declaración unilateral de independencia?»:
«Cuando despertó Cataluña, España todavía estaba allí.»

©Luis Jesús Goróstegui Ubierna
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