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¡Desde luego hoy no es mi día!… ¿Qué cómo he llegado a esta situación?… Pues es algo difícil de creer, veréis: Esta mañana he inventado la máquina del tiempo y no se me ocurre mejor idea que viajar a la época de los piratas; aparezco en medio de la cubierta de un galeón y los muy salvajes se creen que soy alguna deidad sumeria o algo similar, y, claro, me exigen que les consiga un montón de oro y piedras preciosas; y yo que les aseguro que no soy ningún dios, y ellos que no me creen, claro; y ellos que se cabrean y me amenazan con tirarme al mar atado a un ancla, y yo que les suplico que no lo hagan; y ellos que, hartos de mis ruegos y lloriqueos me atan un ancla al tobillo y me tiran al mar…, y se van y me dejan aquí, con el agua al cuello…, menos mal que, al menos, hay poca profundidad, aunque no sé si saldré de esta porque el tiburón que se está acercando no parece que tenga muy buenas intenciones… ¡socorro!… ¿hay alguien navegando por aquí?… ¡socorro!…cuentos-sin-importancia-98-desde-luego-hoy-no-es-mi-dia

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Los científicos aseguraban que la tan temida glaciación nunca volvería a producirse; sin embargo, a partir de mayo del 2031 se produjo la hecatombe: la temperatura cayó hasta alcanzar varios grados bajo cero en todo el planeta. No obstante, no fue debido al llamado efecto invernadero, como se pronosticaba desde hacía tiempo, sino que el culpable fue el Sol: las dos ondas electromagnéticas que fluctúan entre el norte y el sur de nuestra joven estrella se desincronizaron, alcanzando picos opuestos y anulándose entre sí; ello provocó la reducción de la actividad solar en un 60% y, por tanto, una bajada drástica de la temperatura. Nadie sabe realmente por qué sucedió; se sospecha del influjo de algún desajuste del continuo espacio-tiempo, aunque todo son conjeturas. Eso fue hace ya tres años; desde entonces la temperatura no ha aumentado y la población ha disminuido de forma alarmante en toda la Tierra debido al intenso frío: en las zonas boscosas, por ejemplo, los lobos y demás fieras salvajes se han quedado sin nada que comer y merodean por las heladas ciudades cercanas, buscando comida…, acechando: incluso, las personas que aún sobreviven a duras penas, se ven en la angustiosa situación de matar o ser matados; aún no se ha llegado al canibalismo, pero, de seguir la cosa como hasta ahora…cuentos-sin-importancia-98-los-cientificos-aseguraban

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Viví por el mundo buscando mi lugar; padecí en infinidad de trabajos sin sentirme nunca satisfecho. No sé si fue por mi siniestra personalidad, o por mi tenebrosa apariencia física. En cualquier caso, cuando me manifestaba en todo mi aterrador esplendor, fui amenazado, perseguido, incluso maltratado por la multitud sedienta de odio hacia mí: incluso sabían cómo matarme ¡pérfidos asesinos! Al principio me defendía, pero descubrí que eso empeoraba mi situación; de pequeño mi familia me enseñó a luchar en la vida, pero, sobre todo, me enseñó a sobrevivir. Cuando crecí, mi padre me dijo: Ha llegado el momento de que explores el mundo y busques tu lugar; libera tu ansiedad tal como tu madre y yo te lo hemos enseñado. Mientras, intento no ser descubierto; solo salgo de noche para comer. Recuerdo con cariño nuestra hermosa casa familiar; mi padre jugaba conmigo por sus angostos pasillos, por las lúgubres habitaciones; me escondía en el tétrico sótano mientras mis hermanos y hermanas me acechaban: desde mi escondite oía sus alaridos y risas perversas. Desde que estoy fuera, echo de menos a mi familia, donde crecí, donde aprendí a volar, a matar, a chupar la sangre con eficacia. Por eso he decidido volver a casa: el único lugar donde me siento un vampiro de verdad.cuentos-sin-importancia-98-vivi-por-el-mundo

©Luis Jesús Goróstegui Ubierna
@ObservaParaiso
#CuentosSinImportancia

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