Etiquetas

,

• Cuentos sin importancia, nº29:

De fantasmas.

Una mañana de verano, salí a pasear por el parque. Al rato me senté en un banco, a la sombra de unos pinos. Unos minutos después, sin pretenderlo, escuché la extraña conversación que mantenían dos hombres de avanzada edad. Lo que más me llamó la atención fue que hablaban de fantasmas. Dos caballeros, ya ancianos, vestidos elegantemente aunque con un estilo anticuado, hablando sobre fantasmas no era lo que yo habría esperado escuchar. De forma disimulada presté atención a lo que decían. No pude oír todas sus palabras, pero las que escuché fueron de lo más desconcertante. Uno de los caballeros, el más delgado dijo:
– ¡Pues claro que en la cocina también hay fantasmas! ¿A quién no se le ha perdido un ajo en alguna ocasión?… Pues han sido ellos. A los fantasmas nos encantan los ajos…
No escuché bien la última frase. Creí que dijo “nos encantan”, pero debí oírlo mal, claro. No pude entender lo que dijo el otro caballero, pero la contestación del primero fue:
– No. A los vampiros no. Los vampiros huyen de los ajos.
Al oírles, pensé que hablaban en broma, pero, por el tono de su voz y los gestos que hacían, no parecía que fuese ninguna broma. Además no tenían pinta de bromistas.
Un momento después, el segundo caballero dijo:
– Si, es evidente que el calcetín que siempre se pierde al hacer la colada no se ha perdido. Lo tiene el fantasma que vive en la cocina. Los colecciona.
Por desgracia no pude oírles más. Se levantaron de donde estaban sentados y se marcharon. Les perdí de vista entre los árboles. Lo más curiosos, sin embargo, fue que me dio la impresión que ambos caballeros atravesaban los árboles, en lugar de sortearlos, aunque me intenté convencer que solo fue una ilusión óptica mía… ¿O no?

©Luis Jesús Goróstegui Ubierna
@ObservaParaiso
#CuentosSinImportanciaCuentos sin importancia 29 - De fantasmas

________________________________________

Anuncios