Etiquetas

,

Entre 1961 y 1964, T.S.Eliot y Groucho Marx mantuvieron un curioso intercambio de correspondencia.
Merece la pena leer las cartas.
Un día de 1961, Groucho recibió por correo una nota de Eliot pidiéndole una fotografía autografiada.
Así arrancó una de las amistades epistolares más insólitas del siglo XX. A un lado, el estadounidense, poeta de la contención, la esencia y lo nuclear, conocedor de la Historia y de los Mitos. Y, al otro lado, Groucho Marx, el gran artista del caos y la espontaneidad de su época.carta-groucho-eliot5

Thomas Stearns Eliot, conocido como T. S. Eliot (St. Louis, Misuri; 26 de septiembre de 1888 – f. Londres; 4 de enero de 1965) fue un poeta, dramaturgo y crítico literario anglo-estadounidense. Representó una de las cumbres de la poesía en lengua inglesa del siglo XX. Autor de algunas de las obras más importantes y discutidas del siglo XX, como la desoladora ‘Tierra baldía’ (1922) o ‘Cuatro cuartetos’ (1943). En 1948 le fue concedido el Premio Nobel de Literatura «por su contribución sobresaliente y pionera a la poesía moderna».

Julius Henry Marx, conocido artísticamente como Groucho Marx (n. Nueva York, 2 de octubre de 1890 – m. Los Ángeles, 19 de agosto de 1977) fue un actor, humorista y escritor estadounidense, miembros de los Hermanos Marx.carta-groucho-eliot6

DE T.S. ELIOT

Abril 26, 1961

Querido Groucho Marx:
Le escribo esta carta para informarle que me dio un gran gusto recibir su fotografía. Pronto la pondré en su marco y la colgaré en el muro de honor junto a la de otros amigos como W.B. Yeats y Paul Valéry. Tal vez por cortesía me pide usted una foto. Sea por una cosa o por otra, no se salvará de recibirla, pues ya ordené una copia de una de las mejores. Se la dedicaré expresándole mi gratitud y asegurándole mi admiración. Debe saber que es usted mi personaje fotográfico más apreciado. Por eso me gustaría ocupar un lugar, aunque sea más humilde, en su colección.
Mi esposa y yo esperamos que cuando usted y la señora Marx vengan a Londres acepten venir a cenar a nuestra casa.

Sinceramente suyo
T.S. Eliot

PD A mí también me gustan los puros, pero no aparece ninguno en mi fotografía.

________________________________________

carta-groucho-eliot7

DE GROUCHO MARX

Junio 19, 1961

Querido T.S.
Su fotografía llegó en muy buenas condiciones y espero que usted se encuentre en las mismas.
No tenía idea de que fuera usted tan guapetón y no entiendo por qué no lo han invitado a hacer el papel protagónico en alguna película “sexy”. Esta negligencia es atribuible a la estupidez de los encargados de reparto.
Si voy a Londres me aprovecharé de su amable invitación y si viene usted a California espero que acepte la nuestra.

Cordialmente
Groucho Marx

carta-groucho-eliot4

________________________________________

carta-groucho-eliot8

DE GROUCHO MARX

Octubre 1, 1963

Querido Tom:
Si este no es su primer nombre ya metí la pata, pero creo que leí en alguna parte que su primer nombre es el mismo de Tom Gibbons, un afamado boxeador que alguna vez vivió en St. Paul.
No tenía idea de que andaba usted en los setenta y cinco años. Lo leí en un magnífico homenaje que le hicieron en la sección de libros del New York Times, el pasado 29 de septiembre. Si no la tiene usted, hágamelo saber y le regalaré mi ejemplar. Por cierto que lo ilustra la excelente fotografía que le tomó Gerald Kelly. Si juzgamos las cosas con base en ella, usted debe andar por los sesenta años con dos semanas.
En un párrafo del homenaje hablan de los muchos retratos que tiene usted en su estudio. Noté entre ellos una conspicua ausencia. Espero que se deba tan solo a una distracción de Stephen Spender.
Mi enfermedad, que hace tres meses mis tres médicos describían como leve, ha ocupado velozmente todo mi organismo. Me apena decir que los tres médicos tienen cierto interés en su bienestar económico. Por esta razón, y hasta el momento, me han sacado ocho mil dólares. Menciono estos hechos sólo para explicarle la razón por la que no podré ir en octubre. Sin embargo, allá por mayo o sus alrededores, espero estar en condiciones de devorar la comida gratis que usted me ha venido ofreciendo desde hace dos años.

Cariñosamente,
Groucho

________________________________________

carta-groucho-eliot9

DE T.S. ELIOT

Octubre 16, 1963

Querido Groucho:
No recuerdo de momento el nombre de Tom Gibbons, pero me parece importante si a usted le sirvió para recordar el mío…
Creo que Stephen Spender sólo mencionó las acuarelas y los óleos y no se refirió a las fotografías… Debo decirle que tengo en mi estudio la fotografía de un conspicuo e importante personaje que de inmediato es identificado por los visitantes y por mis amigos de ambos sexos…

Suyo
Tom

________________________________________

carta-groucho-eliot10

DE GROUCHO MARX

Noviembre 1, 1963

Querido Tom:
[…]
El nombre de Tom significa muchas cosas. Recuerdo a un famoso actor judío llamado Thomashevsky. Todos los gatos machos se llaman Tom salvo que hayan sido operados. En este caso serán neutrales, cosa imposible después de lo que ha pasado en Saigón y que anula la neutralidad.
Hay una vieja canción infantil que dice: “Tom, Tom, el hijo del gaitero”, etcétera. El tercer presidente de Estados Unidos se llamaba Tom (me refiero, por si ya se le olvidó, a Jefferson). Así que cuando le digo Tom significa que es usted una mezcla de campeón de box de peso completo, de gato callejero y de tercer presidente de Estados Unidos.
Acabo de terminar mi último libro: Memorias de un amante sarnoso. Casi todo es autobiográfico y hay muy poquita ficción. Dudo que perdure a través de los años, pero si usted se encuentra en un estado de ánimo “sexy” la noche en que lo lea puede ser que lo estimule hasta el extremo de no reconocerse a sí mismo y de revivir memorias olvidadas desde hace muchos años.
[…]
Existe la posibilidad de que vaya a Nueva York en diciembre.
Lo mejor para usted y para la señora Tom.

Suyo
Groucho

carta-groucho-eliot1carta-groucho-eliot2carta-groucho-eliot3

________________________________________

carta-groucho-eliot11

DE T.S. ELIOT

Junio 3, 1964

Querido Groucho:
Los periódicos publicaron su fotografía y dijeron que, entre otros motivos, venía usted a Londres para verme. Esto aumentó considerablemente mi prestigio en el barrio, de manera especial en la verdulería de la esquina. Obviamente me he convertido en un hombre importante.

Suyo
Tom

________________________________________

carta-groucho-eliot12

UNA CARTA DE GROUCHO A RUSSELL BAKER

Enero 21, 1965

Estoy triste por la muerte de T.S. Eliot. Mi esposa y yo cenamos en su casa hace varios meses. En esa ocasión me di cuenta de que ya no pertenecía a este mundo. Fue un hombre bueno. Este es el mejor epitafio que puede tener una persona…

Groucho

_______________________________________

carta-groucho-eliot13

Aunque la carta más intrigante de Groucho a Eliot no es una que envió al poeta, sino la descripción de la cena que finalmente se realizó. Groucho escribió un recuento para su hermano Gummo.
Groucho escribe que una semana antes de la cena: “Leí Asesinato en la catedral en dos ocasiones; La tierra baldía, tres, y, para que, en caso de que hubiera un cuello de botella en la conversación, pasé por el Rey Lear. Empiezan con cocteles. Una pausa en la conversación propone Groucho para citar un párrafo de The Waste Land. Eliot “esbozó una sonrisa”. Sintiéndose tal vez despreciado por ese hombre, Groucho escribe que “dio un golpe tomado del Rey Lear”, argumentando que el monarca era “un viejo increíblemente estúpido”. Pero Eliot, molesto o desconcertado, hace caso omiso de la invitación de Groucho para reflexionar sobre “Lear”, prefiriendo hablar de Animal Crackers y Una noche en la ópera. “Ahora”, cuenta Groucho triunfalmente, “era mi turno de sonreír discretamente”. De repente son como dos personajes de una obra coescrita por Samuel Beckett y Neil Simon.
La conversación cojea, Groucho insistía en que Lear era un idiota, mientras que Eliot da paso a una disertación sobre Duck Soup. La cena se sirvió a continuación, la cual “incluyó buena carne, un sólido corte inglés, muy bien preparado”. Groucho concluye con una nota de sinceridad: Eliot “es un hombre querido y un anfitrión encantador”. A pesar de que un mayordomo estuvo presente, Eliot insistió en servir él mismo el vino, “y ningún maitre lo pudo haber servido más generosamente”.
(Tomado de: The Economist. Noviembre-diciembre, 2011.)

carta-groucho-eliot14

________________________________________

Anuncios