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¡!‎Hola, buenos días a todos!!… me llamo Harkin Galve Foavarno y seré vuestro profesor de “Introducción a la Robótica” durante este curso. ¡Tranquilos! Como hoy es el primer día, no daré clase. (se oyen tímidos suspiros de alivio entre algunos de los alumnos). Sin embargo – añade Harkin sonriente – como algo tendremos que hacer, ¿no?, comenzaré contándoos tres historias reales relacionadas con las Tres Leyes de la Robótica.
Bien…, comenzamos:

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1ª ley: Un robot no puede causar daño a un ser humano ni, por omisión, permitir que un ser humano sufra daños.

1ª historia:

Hace mucho tiempo, en el año 2470 d.C., en el planeta madre Tierra, poco antes de que los robots de uso domestico comenzaran a ser eficazmente operativos (lo cual sucedió aproximadamente en el 2475 d.C.), sucedió algo que pudo haber cambiado el rumbo de la historia.
Nori era una chica joven y algo rebelde. Vivía en una ciudad grande llamada Edrÿd. Su padre trabajaba en la empresa “Robotto Corp. Enterprise”, pionera en el desarrollo de sistemas inteligentes, cuya aplicación más inmediata y espectacular era la robótica.
Últimamente Nori estaba triste y de mal humor. Acababa de romper con su chico.
– ¡La culpa es de él! – argumentaba ella cuando sus amigas le preguntaban.
Su padre, queriendo consolarla de algún modo, le regaló un robot de un modelo antiguo, el ZETHAR-934, que aunque no funcionaba muy bien del todo, podía hacer compañía a su hija, ya que disponía de los sistemas básicos para hablar y entender cualquier tipo de conversación, además de poder realizar algunas actividades básicas, como andar, correr y levantar y manipular objetos. Además, al tener implantadas las “Tres Leyes”, no era peligroso.
Cuando Nori vio a Zethar le pareció feo, muy feo. Le dio las gracias a su padre, pero no hizo mucho caso al robot. Zethar ayudaba a Nori en sus tareas y, aunque no estaba dispuesta a admitirlo, poco a poco, Nori empezó a apreciar a Zethar. Sin embargo, Zethar comenzó a comportarse de manera extraña siempre que estaba junto a Nori. Y un día, Zethar se presentó frente a Nori y le regaló una rosa. La chica se sombró, porque los robots no hacen esas cosas, y se lo dijo a su padre.
Su padre, temiendo que el robot pudiera estar más defectuoso de lo que parecía y pudiera dañar a su hija, mandó retirar el robot. Sin embargo, aunque Zethar fue sometido a todo tipo de pruebas en los laboratorios de la empresa Robotto, no se le encontró ningún defecto. De todas maneras, y por si acaso, el robot fue desconectado y llevado a la sala de historia del Museo Nacional de Robotica, junto a otros robots antiguos, para que los habitantes de Edrÿd pudieran estudiar el avance de la robótica a lo largo de la historia.
Sin embargo, lo que nadie supo es que Zethar-934 era un robot muy especial. Su comportamiento raro no era debido a ningún fallo sino a que poseía la capacidad única de tener sentimientos. Algo que ningún robot había tenido nunca antes. Eso se supo muchos años después, cuando Zethar fue reactivado y analizado con nuevas y más sofisticadas técnicas.
Zethar consideraba que Nori sufría por haber roto con su chico, y, dado que la 1ª ley de la robótica impedía que un robot, por omisión, pudiera permitir que un ser humano sufriera daños, Zethar hizo lo único que se le ocurrió: enamorarse de Nori. Zethar-934 era capaz de AMAR.hipotesis10-robot-rosa-chica

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Romántico ¿verdad?
Veamos ahora la 2ª ley:
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2ª ley: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, salvo cuando tales órdenes entren en conflicto con la Primera Ley.

2ª historia:

Una de las primeras actividades que el ser humano tuvo que realizar cuando se asentaba en un planeta nuevo, una vez que éste era habitable, era modificar el terreno para poder construir edificios y vías de comunicación, tanto terrestres, marítimas como aéreas.
A nivel más doméstico, dado la amplitud de terreno disponible, cada vivienda disfrutaba de amplias zonas de jardines, e incluso bosques, de uso particular o comunitario.
Para las labores de jardinería, se desarrollaron diversos modelos de robots. Uno de ellos era el modelo Kido.
Nuestra historia trata de uno de estos robots: la unidad Kido-shi35. Grande, alto, perfectamente adaptado al trabajo de campo, y, sobre todo, muy obediente. Además, como todo robot, disponía de las “Tres Leyes”, lo cual garantizaban que el trato con el robot no entrañaba peligro para el ser humano.
Cuando la familia Cledwyn, a finales del año 5100 d.C., se instaló en el planeta Ionhar no podían imaginar que, poco tiempo después, un pequeño desajuste iba a poner en peligro todo el asentamiento humano en ese planeta
La familia Cledwyn estaba compuesta por Hôyt, el padre; Lôrna, la madre; Zinnä, el hijo mayor; y Meghän, la hija pequeña.
La familia Cledwyn compró la unidad Kido-shi35 a buen precio. Una vez que el trabajo inicial de acondicionamiento de los jardines que rodeaban la casa estuvo finalizado, el trabajo de Kido-shi35 disminuyó, lo cual le permitía atender las peticiones de los miembros de la familia, convirtiéndose, a efectos prácticos, en el mayordomo para todo de la casa.
Sin embargo, quien hacía mayor uso de Kido-shi35 era Meghän. La niña se divertía ordenándole al robot todo tipo de cosas.
Una mañana, le dio a Meghän por limpiar todo el jardín de hojas y malas hierbas. Al cabo de poco tiempo se cansó de hacerlo ella, por lo que le mandó a Kido-shi35:
– Por favor, Kido ¿podrías llevarte todas estas plantas? NO QUIERO VER NI UNA PLANTA. – le dijo la niña al robot, muy educadamente, refiriéndose a las malas hierbas que había quitado ella.
Kido-shi35 comenzó a quitar las hojas y malas hierbas del jardín de la casa.
En este momento es necesario aclarar que el modelo Kido había sido ligeramente modificado, de forma que la 2ª ley de la robótica, la referente a la obediencia del robot, tenía cierta predominancia con respecto a las otras dos leyes. No era un desajuste importante, y, por supuesto, no afectaba a la seguridad de los humanos ni a la eficiencia en el trabajo del robot, pero imponía la necesidad de que las órdenes que se le debían dar al robot debían tener un nivel de exactitud alto. De lo contrario…
Dado que la orden que le dio Meghän a Kido-shi35 no fue todo lo exacta que debía, el robot entendió que debía quitar todas las plantas, y no solo las hojas y malas hierbas.
Como decía, Kido comenzó a quitar hojas y malas hierbas del jardín de la casa, pero al terminar el jardín, y no recibir ninguna contraorden, siguió quitando…, pero esta vez, fueron las flores y plantas; y cuando terminó con ellas, continuó con arbustos y árboles, ¡unos preciosos árboles Siubhän!, orgullo de Zinnä, la madre de Meghän.
Estaba Kido-shi35 empezando a arrancar las plantas y árboles del jardín del vecino cuando, afortunadamente, los padres de Meghän se dieron cuenta del desastre, y ordenaron a Kido que parara. De no ser así, Kido hubiese podido destruir, incluso, todas las plantas del planeta, poniendo en peligro la habitabilidad del mismo.
Evidentemente, la chica fue castigada severamente sin ver la holo-TV durante un mes, además de no volver a usar a Kido-shi35 sin la supervisión de mama o papa.hipotesis10-robot obediente

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Esta 2ª historia no sé si clasificarla de divertida o de aterradora ¿qué opináis?
Veamos ahora la 3ª ley:

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3ª ley: Un robot ha de proteger su existencia, siempre que dicha protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

3ª historia:

Todo el mundo sabe que la exploración espacial tiene dos objetivos prioritarios: el descubrimiento de nuevos planetas habitables y el descubrimiento y explotación de nuevos yacimientos de materias primas, principalmente agua y minerales.
Nuestra historia tiene como escenario uno de esos yacimientos de minerales ubicado en un pequeño planeta de clase 3g, llamado Aarthi.
En dicho planeta se encontró un rico yacimiento de Ectanio-584, un raro mineral con asombrosas propiedades electro-magnéticas, muy apreciadas por la industria. Aunque el planeta no era habitable ni lo más mínimo, la existencia del Ectanio-584 hacía que varias empresas invirtieran grandes cantidades de dinero para asentarse en él y extraer el preciado mineral.
La principal explotación estaba al cargo de una floreciente empresa llamada “Min-Corp. Enterprise”. La responsable del departamento científico era la doctora Eärwen Ellain Vannin, joven, guapa y eminente geóloga y física. La mano derecha y amigo de Eärwen era un robot: Ither-64. Había pertenecido a la familia de Eärwen desde hacía cinco generaciones y la doctora le consideraba de la familia, incluso hay quien afirma que los sentimientos de la doctora por él excedían a los meramente profesionales…, pero eso es otra historia.
Ither era un robot único: además de disponer, como todo robot, de las Tres Leyes, disponía de, podríamos llamar, un sexto sentido para detectar yacimientos minerales debido, se supone, a un pequeño desajuste en su cerebro cuántico, lo cual hacía que sus servicios fuesen muy solicitados por las principales empresas de explotación geológicas, e incluso que empresas sin escrúpulos planearan secuestrarle para obligarle a trabajar para ellos, o pero aun, para desmontarlo y analizarlo con el objetivo de poder construir más robots como él.
En el año 21.801 d.C. aproximadamente tuvo lugar un asombroso y trágico suceso.
Un pequeño grupo de mercenarios, contratados por “Morwyn Corp.S.L.”, entró en las instalaciones de “Min-Corp. Enterprise” con el objetivo de secuestrar a Ither. Tras un par de intentos infructuosos, los atacantes secuestraron a la doctora Eärwen. A cambio de su libertad, los mercenarios exigieron la entrega del robot. Ither se ofreció voluntario para dicho intercambio. Sin embargo, Eärwen le gritaba implorando:
– ¡No lo hagas, Ither! ¡No lo hagas! ¡Sálvate tú!
Aunque la 3ª Ley obligaba al robot a proteger su existencia, el afecto que sentía por la doctora hacía que la 1ª ley fuese prioritaria y el robot prefiriese proteger a su amiga antes que obedecerla, ya que sabía que matarían a la doctora.
Sin embargo, sucedió algo inesperado que asombró a todos. Ither sabía que si caía en manos de “Morwyn Corp.” seria obligado, en el mejor de los casos, a trabajar, o incluso morir, para una empresa despreciable, y eso no era aceptable bajo ningún concepto.
Por ello, cuando el robot se disponía a entregarse a cambio de la doctora, Ither accionó un detonador que tenia escondido y se auto-destruyó.
El desconcierto provocado por la inesperada acción del robot permitió que los miembros de la seguridad de las instalaciones mineras pudieran detener a los mercenarios y salvar a la doctora.
Cuando todo hubo terminado, Eärwen se acercó a los restos de Ither, sostuvo la cabeza de su amigo suavemente entre sus manos y, con lágrimas en los ojos, le besó.hipotesis10-robot-sacrificio

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– Se me rompe el corazón con esta 3ª historia ¿a vosotros no?
Existen muchas historias sobre robots,… que ya os iré contando… Todas ellas nos han ido permitiendo estudiarles, tanto física como emocionalmente, e ir mejorando sus diseños hasta llegar a la actualidad, y seguirán siendo importantes para modelos futuros.
– ¿Profesor?
– ¿Sí?…, perdonad, pero no se aun vuestros nombres… ¿tú eres?…
– Gabriel
– Dime, Gabriel.
– ¿Qué fue de los tres robots? ¿Siguen operativos?
– Pues, que yo sepa, Zethar-934, tras ser analizado, fue devuelto al museo. El estudio de su cerebro fue muy importante para los modelos posteriores de robots, al permitir dotar de sentimientos a algunos modelos especiales que lo requerían.
Kido-shi35 siguió trabajando para la familia Cledwyn hasta la finalización de su vida operativa.
Y respecto a Ither-64, según parece, Eärwen se hizo cargo de sus restos y se dice que consiguió reconstruirlo e incluso mejorarlo, aunque desconozco con qué clase de mejoras, aunque algo me dice que fueron mejoras impresionantes…
Bueno, por hoy ya está bien… ¿no os parece?. Mañana comenzaremos con el capitulo primero del libro de texto. Acordaros de traer todo el material para la clase práctica. Espero veros a todos ¿vale?
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INFORME: “DX-861/CYNYR-Ñ69”
En el año 30.126 d.C. el profesor Harkin Galve Foavarno, Ingeniero de Robótica e Inteligencia Artificial, inicia el curso de “Introducción a la robótica” en la Universidad Sailon del planeta Astaldë de la Galaxia Vía Láctea.
Sus métodos educativos poco ortodoxos requieren máxima atención.
Resultado de la desencriptacion-h675xy: correcta.
Tramitada analítica-hg63/d99s.
Mantengan vigilancia nivel: Soun-73j

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N. del A.:
El objetivo de estos pequeños fragmentos de ficción (que yo llamo: “hipótesis”) es, simplemente, despertar la imaginación y entretener.
Desde el principio mi intención ha sido que cada uno de ellos pueda ser leído independientemente del resto. Sin embargo, dado que, evidentemente, están relacionados (muchos de los personajes y situaciones descritas han sido, o serán, tratadas con más detalle en otras hipótesis), para tener una mejor visión de conjunto, os sugiero que, si os ha gustado éste, leáis también el resto. Para ello podéis buscar la palabra “hipótesis” en el buscador de este blog, o seleccionar la categoría “Hipótesis”, que encontrareis en la columna de la derecha en este blog. Como podéis ver en sus títulos, están numerados según los he ido escribiendo. Os recomiendo que sigáis dicho orden también al leerlos.
Aprovecho para agradeceros vuestras visitas y comentarios a este blog, y espero que os guste.
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