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“Analizando en Universo,
Observando el Paraíso”

Proyecto: “Buscando a Dios”
ID: ATVV-LJGU-103/59-2

Carta-preámbulo:

Me llamo Alcarohtar-Túlier Vanövath Venkerhaë, soy Escriba del “Alto Consejo Inter-Galáctico”, del Planeta “Varinäel”, en la Galaxia Vía Láctea, miembro del Decanato de Historia Universal “Venneheläel”, entre otros títulos, aunque quisiera que se me recordara por ser el Secretario personal del actual “Sumo Soh•ferím” del “Concilio Universal”.

¿Por qué realizar esta “Breve Cronología”? Permitirme que haga un poco de historia:
El Concilio Universal (C.U.), podría definirse como una entidad científica multidisciplinar, cuya sede principal se encuentra en la ciudad de “Ostollë”, en “el extremo de la galaxia”, miembro de la “Iglesia Cristiana Universal” (En el año 18.160 d.C. la iglesia fundada por Jesús de Nazaret volvía a ser una. Esta es otra historia que es importante conocer, que aplazaré para mejor ocasión). El Concilio está presente en la mayoría de los planetas con población permanente de la galaxia, y su objetivo es demostrar científicamente la existencia de Dios. Para ello disponemos, entre nuestros miembros, de las principales mentes, así como de las mejores herramientas técnicas existentes actualmente.

Pero no quiero extenderme ahora en explicaciones sobre el Concilio, eso lo dejaré para una próxima ocasión.
Alguien podría argumentar, y no sin razón, que qué sentido tiene, y qué se puede obtener, con esta Breve Cronología, al analizar una serie, limitada, muy limitada, de acontecimientos, cuando disponemos de toda la “Enciclopedia Inter-galáctica”, (todas las referencias se basan en la 821ª edición, del año 35.074 d.C.), con sus más de 75.000 Unidades Estándar de Información (coloquialmente llamadas “uei’s”) con la más completa y minuciosa relación de datos.
Ante esta objeción mía, un día me dijo el Decano de “Venneheläel”, que en ocasiones es mejor pocos datos pero eficientemente seleccionados que muchos pero desordenados, no sea que “las hojas no te dejen ver el bosque”.
Para poderlo explicar debo, previamente, mencionar unos hechos. Son los siguientes:

  • A principios del siglo XX, se celebró, en París (planeta Tierra), el llamado “Proyecto de Hilbert“, (David Hilbert (23 de enero de 1862, Königsberg, Prusia Oriental – 14 de febrero de 1943, Gotinga, Alemania), matemático alemán) en que se llegó a una sorprendente conclusión.

En el año 2009 d.C., el sacerdote, filósofo y teólogo español Pablo Domínguez Prieto (Madrid, 3 de julio de 1966 – Moncayo, 15 de febrero de 2009), decano de la Facultad de Teología San Dámaso, pronunció una conferencia titulada “En busca de la verdad”, en la que explicaba, entre otras cosas, dicha conclusión. (En otra ocasión os contaré su intensa vida, merece la pena).
Veamos el siguiente fragmento de dicha conferencia:

“[…] La gran crisis de la ciencia vino a partir de 1900[…] Hilbert, en 1900, convoca un congreso en Paris, con una intención: lleva allí a los mejores investigadores en el ámbito de la lógica, de la epistemología, de la matemática. Su intención es elaborar un sistema axiomático, por tanto racional, que tratara de acabar con esta crisis de la ciencia y que pudiera dar explicación de todo. Pues bien esto era el sueño del racionalismo, ¿Qué significa racionalismo? La pretensión de que la razón humana sea absoluta, lo pueda entender todo, pueda agotar la realidad,… la razón humana. Sin embargo, tiempo después se reúnen de nuevo los investigadores en cuestión, y llegan a una terrible conclusión: no solamente no han podido elaborar ese sistema axiomático totalmente completo, sino que algunos han demostrado, de un modo formal, por tanto lógico, que es imposible.
Bien, el salto es enorme, no es lo mismo decir: no sé si se puede hacer o no he conseguido hacerlo, sino he demostrado que no se puede hacer. Y aquí están tres grandes teoremas: el “Teorema de Gödel”, el “Teorema de Löwenheim-Skolem” y el “Teorema de Church”. ¿Qué dicen estos teoremas basados en la lógica de predicados de orden superior? Algo increíble: es que “la fórmula que demuestra la coherencia de un sistema racional, no pertenece a ese sistema racional”. Es decir, que para fundamentar una ciencia, he de salirme de ella, porque su fundamento no pertenece a ella, de tal modo, que es imposible que un sistema axiomático tenga dentro de sí tres propiedades (que son las propiedades de lo que se entendía por lo científico): que sea completo, es decir, que dé explicación de todo lo que existe; que sea consistente, es decir, que no tenga contradicción; y que sea decidible, y es que cualquiera de las afirmaciones anteriormente expuestas, son decidibles o son probables, demostrables, por el resto. Lo que se demuestra es que si se quiere que sea consistente y decidible,… no es completo. Dicho de otro modo: los fundamentos para demostrar la coherencia de todo sistema axiomático-científico, están fuera de ese sistema. De tal modo que, por ejemplo, para fundamentar la matemática, necesito principios meta-matemáticos, extra-matemáticos, y por eso la matemática no es ninguna ciencia exacta sino que es exacta siempre y cuando ponga yo unos fundamentos, que están más allá. Bueno, pues, esta cuestión es muy importante ¿por qué es importante? Porque muestra algo respecto de la razón humana: y es que la razón humana es grande cuando reconoce que tiene un límite, es decir, que para fundamentar los principios de la propia razón humana, para que la razón humana sea consistente, necesita principios que están más allá de ella. Es decir, dicho de otro modo, la pretensión de una razón humana absoluta, cayó por los suelos. De hecho, fíjense, ¿Cuál fue la tentación de muchos de los racionalistas que vieron estas conclusiones científicas? Pues que el mundo es irracional. Pasaron del racionalismo al irracionalismo, y es que los extremos se tocan. ¿Qué sería el racionalismo? Yo puedo entenderlo todo con mi razón. ¿Cuál es el irracionalismo? Todo es absurdo, no hay que buscar razones, no existe lo verdadero, solo existe lo práctico. Es el pragmatismo.[…]”

Se puede consultar esta conferencia en: http://www.youtube.com/watch?v=7O1_f7zM054

    • Sacerdote, filósofo y teólogo español Pablo Domínguez Prieto:

hipotesis3-Pablo-Dominguez1y2

  • En el año 18.542 d.C., el matrimonio compuesto por la doctora en física-matemática Akina-Natsumi Hyobanshi Ichikawa (18.505 – 18.603 d.C.) y el matemático e historiador Godfrey Subrahmanyan Ramachandra (18.502 – 18.603 d.C.), …algún día contaré su extraña y asombrosa historia juntos, pero prosigamos…, decía que: basándose, entre otros, en los trabajos de Srinivāsa Aiyangār Rāmānujan y su “función Theta”, en la “Función Doblemente Periódica”, en el “Teorema de Cauchy”, en la “Dimensión de Hausdorff-Besicovitch”, así como en los “Philosophiæ naturalis principia mathematica”, demostraron el llamado “Principio Fractal”, que viene a decir que:

“Cada parte contiene al Todo.
El Todo es una parte.
Todo está conectado, lo que es adentro es afuera.
Aquello que es muchos, también es Uno.”

      • Doctora en física-matemática Akina-Natsumi Hyobanshi Ichikawa.hipotesis3-Akina-Natsumi Hyobanshi Ichikawa1
  • En el año 21.794 d.C., el teólogo, astrofísico, exo-biólogo y matemático Vinnat-Senhä Lasnamorë Jok (21.747 – 21.852 d.C.) demostró la llamada “Teoría del Paraíso Universal”:

Cuya formulación matemática simple es la siguiente:hipotesis3-formula de la ley del paraiso universal2

Dicha Teoría viene a decir, que a través del estudio y análisis del Universo, es posible llegar a estudiar y analizar el Paraíso, y por tanto a Dios.

Que en lenguaje natural se puede traducir como:

“Analizando el Universo, Observando el Paraíso”.

      • Teólogo, astrofísico, exo-biólogo y matemático Vinnat-Senhä Lasnamorë Jok.hipotesis3-Vinnat-Senhä Lasnamorë Jok1

Estos hechos, fueron el detonante que llevaron a la creación, en el año 22.652 d.C., del “Concilio Universal”. Desde entonces, todos nuestros esfuerzos están encaminados al glorioso fin que he mencionado antes: el descubrimiento de Dios.
Los métodos empleados en tan increíble tarea son, como se puede adivinar, múltiples y muy variados. Sin embargo, desde hace algunos siglos existe una corriente de pensamiento que opina que es posible, a través del estudio y análisis multidisciplinar, de los principales acontecimientos históricos, científicos, sociológicos y teológicos, abrir nuevas vías de investigación, hasta ahora ocultas, para poder conseguir tal fin. Un viejo amigo me dijo una vez que, es importante tener en cuenta que un acontecimiento puede ser importante y sin embargo tener un alcance limitado.
Mi maestro y mentor el “Sumo Soh•ferím”, Lunsor-Sisath Diherôth Taramarë, es un defensor de dicha corriente, y como finalización de mi doctorado, y teniendo en cuenta lo que él, irónicamente, llama: “mis insólitas e inmejorables condiciones intelectuales”, me ha encomendado la tarea de realizar un estudio exegético-científico de aquellos hechos que considere oportunos, que permita abrir nuevas vías de investigación.
Espero estar a la altura de sus expectativas y confío que la Providencia me ayude.

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